Breve Diario Existencial de un Filósofo.

Por: Samuel Prado Franco.

Lic. en Filosofía, Ética y Valores.

Mgter en Ciencias Sociales.

Profesor e Investigador en Filosofía y Ciencia Política.

Contacto: samuelpradof@gmail.com

“Llegar a ser pensador -¿Cómo puedes llegar a ser pensador si no pasas, por lo menos, la tercera parte del día sin pasiones, sin gente y sin libros?-” Aforismo 319, El Caminante y su Sombra. Federico Nietzsche.

1-     “Saber no es garantía de nada, ni de reconocimientos, meritos y trabajos, todo lo contrario, es permanente duda, incertidumbre y soledad, es ser escuchado, querido, seguido, temido y odiado, pero al final de todo y de todos, es el camino más solitario, el más solitario…” 24-5-2012.

2-     “Busco una relación pasajera, como el viento de la noche que sopla y desaparece en la mañana…” 17-6-2012.

3-     “Quiero drogarme con tus besos…” 29-6-2012.

4-     “La felicidad no es eterna, aunque lo parezca, la he hallado en un beso, abrazo, caricia o mirada, pero al final es pasajera…” 5-7-2012.

5-     “Un filósofo enamorado, vagabundo, despreciado, jodido, loco y mundano, habitando un mundo des-habitado, des-orbitado, des-quiciado y conta-minado, ese SOY YO, ECCE HOMO…” 5-7-2012.

Educación Liberal y Educación Conservadora en Panamá: Una Aproximación Crítica (1903-1953).

Educación Liberal y Educación Conservadora en Panamá: Una Aproximación Crítica (1903-1953).
 
En esta tesis se presenta a la consideración de los/as lectores/as los antecedentes, justificación, marco teórico y los resultados de una investigación sobre la Educación en Panamá del período comprendido de 1903 a 1953 vista desde una perspectiva política, ideológica e histórica. Para la investigación se eligieron a 10 pensadores y políticos Liberales y 5 Conservadores, los cuales aportaron sustancialmente desde su posición política e ideológica al desarrollo de la Educación y Pedagogía Panameña y al proyecto de Estado-Nación. Es un Trabajo de Grado para optar por el título de Maestría en Ciencias Sociales con énfasis en Sociología y Ciencia Política de la Universidad Especializada de las Américas UDELAS.

Se accede a la misma en el siguiente enlace:
 

Artículo: “Filosofía: Entre Crisis y Oportunidad.”

Por: Samuel Prado Franco.

Lic. en Filosofía, Ética y Valores.

Mgter en Ciencias Sociales.

Profesor e Investigador en Filosofía y Ciencia Política.

Ex Secretario General de la Asociación de Estudiantes de Filosofía A.E.F. (2002-2004).

Contacto: samuelpradof@gmail.com

La Escuela y Departamento de Filosofía, de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá se encuentra en la peor de sus crisis. Crisis en matricula, en producción académica a nivel docente y estudiantil (salvo sus honrosas excepciones) y su casi nula incidencia e influencia dentro de la comunidad universitaria y nacional. Aquí podríamos enumerar una larga lista de elementos, factores, causas y situaciones de porque se ha dado la crisis, pero mi intención en escribir esto no es describir el mal o la enfermedad, sino más bien superarla. Y como se consigue esto. Lo primero, es reconocer que perdimos el camino, que estamos a la deriva, que extraviamos la brújula; segundo, aceptar nuestra culpabilidad de la crisis; tercero, es hacer una autoevaluación crítica, constructiva, sincera y profunda a todos los niveles, con la participación de los (as) docentes, estudiantes, egresados, amigos y compañeros colegas de otras disciplinas afines y cuarto, convocar con carácter de urgencia a un Gran Congreso Nacional Pro-Rescate de la Filosofía para discutir este y otros temas y problemas, actualizar el debate filosófico, compartir en un espacio interactivo y dinámico y lanzar una propuesta integral para resolver la crisis.

En medio de esta crisis se darán dos importantes eventos para la Escuela y Departamento de Filosofía: el V Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Filosofía CLEF Panamá 2012 y la elección de la Directiva de la Asociaciónde Estudiantes de Filosofía A.E.F. para el período 2012-2014. A todas luces se presentarán dos nóminas. En una escuela que tiene apenas 57 estudiantes matriculados (la más baja en años) cada nómina estará compuesta por 9 cargos principales y 9 suplentes o sea por nómina son 18 cargos, sumándolas son 36, quedando de esta forma tan sólo 21 estudiantes fuera de ambas nóminas. Teniendo en cuenta la abstención y el voto nulo y blanco, todo indica que la nómina electa será por pocos votos. Lo razonable en medio de una crisis como la que vive la escuela no es enfrentarse en dos nóminas, situación desgastante, sino deponer intereses politiqueros, egos y disputas personales y dejar a un lado viejas prácticas clientelares, oportunistas y corruptas como pagar matriculas a estudiantes totalmente desvinculados de la vida universitaria por años con el sólo interés de que voten a favor por determinada nómina.   

Aquí cabria una nómina de consenso, sumando a todos y (as), los (as) estudiantes interesados (as) en estudiar y trabajar por la academia, la investigación y la cultura y que busquen la proyección nacional, regional e internacional de la filosofía. Hay que apostar por la academia, la investigación y la cultura, votar y apoyar a personas que históricamente nunca han sido académicos (as), los (as) cuales tienen años de matricularse y no concluir la carrera y que responden a intereses inclusive extra-universitarios y de partidos politiqueros, es profundizar aún más la crisis que terminará por desaparecer a la escuela. No pediré el voto por ninguna de las dos nóminas, no me corresponde por mi calidad de egresado, eso sí por mi interés por la filosofía, su desarrollo y crecimiento hago un llamado fraterno para que en las elecciones se vote con la conciencia y se elija una nómina que represente la academia, la investigación y la cultura. No es una simple elección, aquí se define en gran medida el futuro de nuestra siempre bien recordada y querida escuela. Así sea.

Artículo: “Breves Notas sobre la Izquierda Panameña.”

Por: Samuel Prado Franco.

Lic. en Filosofía, Ética y Valores.

Mgter en Ciencias Sociales.

Profesor e Investigador en Filosofía y Ciencia Política.

Contacto: samuelpradof@gmail.com

 

1- Existe una velada unas veces y otras abierta lucha que yo calificaría de fraticida, intestina, despiadada y estéril dentro de la izquierda y el movimiento social panameño. La enfermedad infantil del dogmatismo, el sectarismo, el personalismo y el entreguismo impiden no solo el crecimiento y consolidación de la misma, si no que le hacen el juego a la derecha. Ojala que esta lucha fuera de posiciones o principios, la misma lamentablemente se encuadra en destruir el trabajo político e ideológico del otro grupo sin importar que el mismo sea beneficioso y constructivo para el país y el pueblo. 

2- Si no cambia el ser humano no vale de nada poseer el conocimiento ideológico o la experiencia política. Al final de cuentas: ¿Qué nos diferencia de la derecha? ¿Somos la alternativa a la misma? Si se persiste en los mismos métodos y prácticas dogmáticas y sectarias, en no estudiar y formarnos política, ideológica y culturalmente y en no mantener una moral revolucionaria ni tan siquiera se puede aspirar a ser una alternativa o modelo nuevo de ser humano y sociedad. En anteriores artículos, en comentarios y opiniones en redes sociales y en conversaciones con compañeros (as) he sido reiterativo en este punto. Si no cambiamos nosotros (as) mismos (as) no podemos cambiar la dirección, el rumbo y el norte de esta sociedad que se desarrolla en edificios, carreteras, puentes, un canal o un metro, pero que cada día se convierte en una sociedad más inculta, intolerante, racista, sexista, clasista y desigualitaria. El compromiso y deber ético-moral para con nosotros (as) mismos (as) y los (as) demás es muy grande, profundo y serio, cambiar un modelo de sociedad no es un acto tan solo de romanticismo, sentimentalismo, idealismo o de ser bien intencionados (as) sino un proceso que causara sangre, sudor, lágrimas y dolores. Esto no es un acto de magia.

3- En lo personal sigo apostando y creyendo que la guía política e ideológica que debe sustentar nuestros pensamientos y acciones debe ser el Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Aunque en este punto hago una acotación, si es cierto que existen las condiciones objetivas para el cambio y transformación revolucionarias (pobreza, miseria, explotación y un gobierno autoritario y dictatorial), pero las condiciones subjetivas no están dadas. En este país hablar de “lucha de clases” o de “socialismo, comunismo o marxismo” es hablar de cosas pecaminosas o demoníacas, inclusive para algunos (as) compañeros (as). La necesidad de crear círculos de debate y lectura, cursos, seminarios y escuelas de educación y formación política e ideológica permanente es prioritaria. Ser Cultos para ser Libres como nos enseño el Apóstol de Cuba y Nuestra América José Martí. En fin, la alineación y la esclavitud asalariada tienen a muchos (as) trabajadores (as) defendiendo el sistema que les explota. Vivimos en el largo sueño embrutecedor a pesar del internet y del acceso a mucha información y conocimiento.

4- En conclusión, nuestro objetivo y propósito con lo escrito y señalado es contribuir a cambiar la situación actual de las cosas, superar esta lucha fraticida, intestina, despiadada y estéril que vive y sufre la izquierda y lograr puntos comunes de encuentro y dialogo fraterno, respetuoso y constructivo para enfrentar juntos (as) todos (as) como un puño cerrado de acero a la derecha y construir el Otro Panamá posible con justicia social, igualdad, fraternidad y libertad. Un país y un pueblo que necesita y espera profundos, verdaderos y radicales cambios. A exorcizar a los demonios. Así sea.

Artículo: “La Búsqueda de lo Panameño como Problema Filosófico.”*

Por: Samuel Prado Franco.

Licenciado en Filosofía, Ética y Valores.

Magíster en Ciencias Sociales.

Profesor e Investigador en Filosofía y Ciencia Política.

Contacto: samuelpradof@gmail.com

Introducción. Dr. Diego Domínguez Caballero: Datos Biográficos y sus Aportes.

Filósofo, educador y escritor. Nació en la ciudad de Panamá, el 11 de marzo de 1915 y falleció el 10 de junio de 2011. Casado con Doña Norma Jaramillo con quien tuvo dos hijos: Norma Isabel y Diego Fernando. Se graduó de secundaria en el Colegio La Salle. Posteriormente, realizó sus estudios universitarios obteniendo el título de Licenciado en Filosofía, Letras y Educación por la Universidad de Panamá, con honores en 1940. Magíster en Artes con Especialización en Filosofía por la Universidad de Chicago, EE.UU. en 1942. Doctor en Filosofía por la Universidad Central de Madrid, España en 1951. Cursó estudios especializados en las Universidades de Columbia, Harvard e Internacional Menéndez Pelayo.

Ocupó los siguientes puestos: Catedrático de Filosofía de la Facultad de Filosofía, Letras y Educación, actualmente Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá de 1943 a 1977 (Fue el Primer Profesor de Filosofía Panameño que ocupó una Cátedra de Filosofía en la Universidad); Director de la Oficina de Información y Relaciones Públicas de la Universidad de Panamá de 1955 a 1968 (Fue su Primer Director); Presidente de la Comisión Nacional de Historia de las Ideas en 1957 (Bajo la dependencia de la Comisión de Historia del Instituto Panamericano de Geografía e Historia); Director dela Revista Universidad; Director de Eco Universitario; Director del Departamento de Cultura; Director del Departamento de Filosofía; Fundador y Director del Instituto de Investigaciones Filosóficas; Organizador y Director del Departamento de Estudios Generales; Asesor Ad Honorem del Rector dela Universidad de Panamá Dr. Jaime de La Guardia; Decano de la Facultad de Filosofía, Letras y Educación de 1953 a 1954; Director Nacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO y Miembro de la Junta de Directores de la Universidad Santa María La Antigua USMA de 1982-2000.

Fue Profesor de la Florida State University, sede Panamá; Profesor Visitante de las universidades de Yale, Visiting Profesor and Lecturer in Philosophy, Intercambio de 1959-61 y Missisipi, EE.UU. y Becado con la Guggenheim Fellowen 1961. Colabora con artículos y ensayos especializados en revistas nacionales e internacionales como Logos, Lotería, Universidad, Eco Universitario, Occidente, Humboldt y con los diarios La Prensa y el Panamá América. Fue uno de los fundadores en 1952 de la Sociedad Panameña de Filosofía que estuvo presidida por el Dr. Octavio Méndez Pereira Rector de la Universidad de Panamá. Los premios y órdenes que ha recibido son: las Palmas Académicas de Francia en 1960; la Orden Vasco Núñez de Balboa en 1977; la Medalla Manuel José Hurtado en 1977; la Medalla Octavio Méndez Pereira, en 1978 y el Premio Universidad en 1995. Los dos últimos reconocimientos por la Universidad de Panamá. El Consejo Municipal de Panamá le otorgó el Pergamino de la Municipalidad y la Llave de la Ciudad en el 2000.

Participó en numerosos congresos, seminarios y reuniones internacionales entre los cuales cabe mencionar los siguientes: Representante de la Universidad de Panamá en el Congreso de Universidades Latinoamericanas en Guatemala, 1949; Representante de la Universidad de Panamá en el Primer Seminario de Historia de las Ideas en Puerto Rico, 1959; Delegado de Panamá al IV Período Ordinario ante la Organización de Naciones Unidas ONU, 1962. Fue Miembro del Capitulo de Honor, Sigma Lambda, de la Universidad de Panamá, en 1940; de la Asociación Argentina de Filosofía, 1964; del Instituto Brasileño de Filosofía, 1966; de la  Asociación Norteamericana de Filosofía. The American Philosophical Association, 1966; Miembro correspondiente de la Academia Panameña de la Lengua, 1969; del Comité de Historia de las Ideas de México; de la Casa de Cultura de Quito, Ecuador y del Centro Superior de Lógica y Ciencia Comparada de Italia.

Es importante recordar este hecho recogido en el Calendario Histórico de la Nacionalidad del historiador, pensador y escritor panameño Don Jorge Conte-Porras (1929-2006) donde señala que el 9 de septiembre de 1938, Diego Domínguez Caballero siendo estudiante de la Universidad de Panamá, asiste al Congreso de Juventudes que se celebró en New Jersey, EE.UU. donde afirma desde una posición patriótica y nacionalista que Panamá no puede sentirse conforme con los compromisos onerosos e indignos que le impone el tratado del canal y que lo ha convertido en un protectorado de EE.UU.

Entre sus obras, escritos, ensayos y artículos más importantes cabe mencionar: “Christian Doctrina prior to Augustine” (Tesis de Maestría) Inédito. Universidad de Chicago, Illinois, EE.UU., 1941; “Los Cursos de Introducción a la Civilización o de Humanidades y su Propósito.” Imprenta Nacional. 1945; “Esencia y Actitud de lo Panameño. 1946.”; “La Universidad Panameña. Algunos Aspectos de su Misión.” Imprenta La Academia. 1946; “Principios de la Ética Inglesa. (Tesis de Doctorado). Inédito. Universidad Central de Madrid, España, 1951; “Filosofía y Pedagogía. Problemas de la Escuela Panameña.” Imprenta Nacional. 1952; “Albert Schweitzer y la Tragedia Moral de Nuestra Civilización. 1953.”; “Situación de la Filosofía en la Universidad Latinoamericana. 1954.”; “Universidad y Humanismo. 1960.”; Los Estudios Filosóficos en la Universidad de Panamá.” Imprenta Universitaria. 1963; “Moral y Derecho en el Pensamiento de Hobbes.” Separata. Dianoia, Fondo de Cultura Económica. México. 1964; “Introducción a la Filosofía.” Imprenta Universitaria. 1966; “Examen Crítico de la Enseñanza de la Filosofía en América.” Unión Panamericana. 1970; “Motivo y Sentido de una Investigación de lo Panameño. 1970”; “Teoría y Práctica de los Estudios Generales. 1972.”; “El Panameño Actual y otros Escritos.” 2004 y “Razón y Sentido de lo Panameño.” ImpresoraLa Nación. 2004. Las áreas en que destacó e influyó son: Filosofía, Filosofía dela Educación, Pedagogía y Educación Universitaria.

La Búsqueda de lo Panameño como Problema Filosófico.

En este apartado nos dedicamos al estudio y análisis del pensamiento, obra y legado del Dr. Diego Domínguez Caballero. Es importante y necesaria la exploración de la siguiente pregunta: “Lo Panameño como Problema Filosófico”. Es igualmente importante y necesario señalar que en el pensamiento, obra y legado del Dr. Caballero, Filosofía, Educación, Docencia Universitaria y Cristianismo son los grandes temas que sintetizan su quehacer intelectual y cultural y su accionar moral y ciudadano. Filósofo de la Educación y Educador de la Filosofía son las facetas que sintetizan su larga trayectoria como docente universitario, formadora de varias generaciones de destacados (as) universitarios (as), profesionales y filósofos (as).

Es el Iniciador, Organizador, Impulsador y Maestro de la Paideia Filosófica Académica Panameña. Consideramos importante explorar la pregunta “Lo Panameño como Problema Filosófico” porque con esta problemática se inicia todo un rico y profundo debate académico, intelectual, cultural y literario sobre lo que somos, aspiramos o buscamos ser y todas las repercusiones positivas o negativas que ello implica. Plantearemos nuestra posición materialista sobre el debate (definida en el sentido que partimos de lo concreto o sea del análisis de las realidades históricas, políticas, económicas y sociales alejados de todo esencialismo) en torno a lo panameño iniciando con el ensayo que inauguró la problemática escrito por el Dr. Diego Domínguez Caballero en 1946. No pretendemos responder de modo total la pregunta pero, al menos tratar de abordarla desde otra posición y perspectiva sin dar por terminada de manera definitiva nuestra posición ni la discusión.

“Panamá sólo logrará autenticidad siendo Panamá. La imitación servil de otros modelos, por muy poderosos que sean y por muy atractivos que nos parezcan, nos llevarán a la contrahechura y, por ende, a la irrealidad; la imitación sólo creará en nosotros complejos que amargarán nuestra existencia y nos impedirán vivir en forma auténtica. Y con estas palabras no quiero decir que nos aislemos. Y sólo nos alimentemos de nuestra propia sustancia, esto no sólo sería tonto y estulto; sería imposible. No pretendo expresar que echemos de lado la cultura foránea. No se puede ser universal sin antes ser nacional; pero tampoco se puede ser nacional sin una concepción y asimilación de lo universal. Debemos tomar la cultura y experiencia de otros y asimilarlas; hacerla carne de nuestra carne; hueso de nuestros huesos. De otra manera la cultura es adorno artificial, cosa muerta; flor de trapo.” (Caballero 2004, p. 27).

Con estas palabras del Dr. Diego Domínguez Caballero iniciamos el análisis de la problemática o tema de investigación iniciada por él en 1946 con 3 ensayos publicados en la Revista Quincenal Épocas y que se ha denominado como: “la reflexión o la investigación de lo panameño”, “del ser o la esencia de lo panameño”, “la filosofía de lo panameño”, “la panameñidad”, en general o “el tema de la identidad nacional” o “de la cultura nacional” en lo particular. La paternidad u originalidad de la problemática o tema abordado por el Dr. Domínguez Caballero radica en que lo aborda desde la filosofía (su especialidad o área de estudio) y que se convertiría en una problemática o tema fundamental dentro del pensamiento filosófico panameño. Fue tan importante la influencia del Dr. Domínguez Caballero y de la problemática abordada por él que uno de los más destacados estudiantes y luego egresados de la carrera de Filosofía e Historia donde el Dr. Domínguez Caballero era Director optó por hacer su tesis de investigación de dicha problemática. El Dr. Isaías García Aponte (1927-1968) filósofo y profesor universitario panameño que bajo la dirección del Maestro Domínguez Caballero desarrollo su tesis: “Naturaleza y Forma de lo Panameño” en 1954. En su ensayo “Lo Panameño, Motivo y Sentido de su Investigación” el Dr. Domínguez Caballero señala la tesis que nosotros consideramos central en este trabajo de investigación y que sintetiza su pensamiento de lo panameño:

“Sentimos, en esta circunstancia, que un problema ético fundamental para los panameños, es el de su propia identidad. Ser quien en realidad somos. Hay que partir de la identidad personal y nacional. Quien soy como persona. Quien soy como ciudadano de esta nación. Por ello esta búsqueda de la identidad nacional se convierta en una necesaria empresa moral. Sólo seremos en tanto seamos moralmente. Hacemos y conformamos nuestro ser en la acción moral.” (Caballero 2004, p. 13).

Exponemos los temas principales que consideramos toca en este ensayo:

  1. Identidad Nacional.
  2. Ser Nacional.
  3. Autenticidad e Inautenticidad de lo Panameño.
  4. Esencia de lo Panameño.
  5. La Cultura Panameña como Problema.
  6. Los Valores del Panameño.
  7. Lo Panameño y lo Anti-Panameño.
  8. Lo Panameño, lo Americano y lo Universal.
  9. Procedimiento en la Indagación e Investigación de lo Panameño.
  10. Ser y Deber Ser.

Podemos en lo particular diferir o estar en desacuerdo con los análisis, reflexiones o planteamientos del Maestro Domínguez Caballero, pero por su importancia y aporte al pensamiento filosófico panameño lo tendremos en cuenta a lo largo de nuestro estudio. Nosotros plantearemos al revés que el Dr. Domínguez Caballero que la búsqueda de lo panameño si lo hay no es una esencia o ser abstracto, inmutable o permanente, sino una realidad política, económica, social, geográfica, histórica, folklórica, cultural, axiológica, humana o antropológica dada en un istmo o territorio habitado por seres que se identifican como panameños (as) y que se han desarrollo bajo el transitismo, la ruta interoceánica, el librecambismo, el comercio y la inmigración de personas y la llegada de culturas de todas partes del mundo y todas las relaciones e interrelaciones que se han dado a lo largo de la historia por esta causa.

Lo Panameño no nos viene dado. Es un proceso dialéctico, contradictorio, desigual, combinado, material y concreto de la lucha de dos fuerzas que ha lo largo de la historia en especial del siglo XIX y XX denominó: “Fuerzas Nacionales” y “Fuerzas Anti-Nacionales”. Las Fuerzas Nacionales son aquellas que han luchado a lo largo de estos dos siglos en la construcción de un Estado nacional independiente y soberano con una economía y desarrollo endógeno. Las Fuerzas Anti-Nacionales son aquellas que han luchado a lo largo de estos dos siglos en la construcción de un protectorado o colonia semi-independiente o anexionada a una o varias potencias extranjeras con una economía y desarrollo dependiente y exógeno. En la tensión y lucha dialéctica de estas dos fuerzas se ha desarrollado un sujeto histórico concreto llamado panameño (a) con una serie de características propias y distintas y su escala de valores que han conformado su idiosincrasia al igual que han desarrollado a la Nación Panameña. Consideramos que los tres momentos, fases o períodos históricos que más influyeron y moldearon en la conformación de nuestro país son: Período de Conquista y Colonización Española del Istmo (1492-1821); Período de Independencia de España y de Unión y Separación de Colombia (1821-1903) y el Período de la Presencia Militar de los EE.UU. (1903-1999).

No podemos hablar o plantear una esencia inmutable llamado “lo panameño” porque la historia no es un proceso inmutable, sino que esta en permanente cambio y transformación, producto directo e indirecto de la acción y voluntad de los seres humanos en particular y de los pueblos en general. O a menos que pensemos que la historia es un hecho dado por la acción y voluntad de Dios. Cuestión que no abordaremos porque no es de nuestro interés ni nuestro estudio versa sobre metafísica, teología o religión. La preocupación que ha lo largo de la historia sobre todo republicana con respecto a nuestra identidad nacional, no sólo ha sido de filósofos (as), sino de historiadores (as), geógrafos (as), sociólogos (as), abogados (as), politólogos (as), antropólogos (as) o psicólogos (as) a nivel del pensamiento o de la teoría y a nivel de la acción o práctica política desde un Justo Arosemena, Carlos A. Mendoza, Belisario Porras, Eusebio A. Morales, José Dolores Moscote, Guillermo Andreve, Ricardo J. Alfaro, Jeptha B. Duncan, Octavio Méndez Pereira, José Daniel Crespo, Abel Bravo, Nicolás Victoria Jaén, Melchor Lasso dela Vega o José de la Cruz Herrera por ejemplo, ya sea a través de su gestión administrativa en política y educación, con la creación, construcción, desarrollo y consolidación de instituciones sólidas y fuertes o la administración del país para construir, desarrollar y consolidar dicha identidad nacional.

Partimos de la realidad de una separación de Colombia prematura, rápida y tutelada por los EE.UU.; la inexistencia de una institucionalidad administrativa y política sólida y fuerte con presencia a nivel nacional y local, luego de separarnos de Colombia; la presencia militar, interventora, imperialista y neocolonial de EE.UU. en la denominada “Zonal del Canal” y ser ruta del comercio y tráfico mundial de bienes, servicios, mercancías y barcos son posibles factores o causas que han y hayan desarrollado una idiosincrasia, un ideario o una mentalidad dependiente con una identidad nacional débil y alienada. Pero, a lo largo de este período republicano se han dado toda una serie de luchas y movimientos nacionales, políticos, populares y sociales de importancia que en la teoría y la práctica han levantado las banderas de la independencia, soberanía y autodeterminación nacionales en el proceso de descolonización abierto prácticamente desde 1904 y concluido parcialmente con el traspaso total de las áreas de la denominada “Zona del Canal” y del Canal de Panamá en 1999. Consideramos que esta luchas y movimientos fortalecieron y desarrollaron una identidad nacional en torno no sólo a un proyecto descolonizador, sino de un proyecto de desarrollo nacional endógeno y equitativo.

Lo panameño o la identidad nacional como problemáticas o temas tan debatidos en nuestro medio académico, intelectual, cultural y literario desde el ensayo, el artículo, el libro o la conferencia o expresados estéticamente desde la literatura, la poesía, la música, la danza, la pintura, la escultura o el arte no pueden ser reducidos a un mero intuicionismo, espiritualismo, sentimentalismo, emotividad, pasión o vivencia. Existen elementos políticos, históricos, geográficos, folklóricos, culturales, antropológicos o axiológicos que forman parte del sujeto histórico llamado panameño (a). Tampoco podemos determinar un modelo definitivo de lo panameño ya que seria ilógico pensar que un (a) panameño (a) no es en parte producto de lo universal y que es únicamente producto de lo nacional o local. Somos lo más cercano al ideal de la “Raza Cósmica” planteada por José Vasconcelos (1882-1959) político, filósofo, educador y escritor mexicano. Somos la mezcla, la síntesis y el producto del intercambio cultural y humano desde la llegada de los españoles, pasando por las ferias de Portobelo, la construcción del ferrocarril transismico, el inicio fallido de la construcción del canal por parte de los franceses y luego su culminación por los norteamericanos y su prolongada presencia militar y civil en el Istmo (1903-1999).

Indígenas, españoles, negros ya sean de África o las Antillas, judíos, griegos, italianos, chinos, palestinos, pakistaníes, hindúes, colombianos o dominicanos son parte de la conformación y desarrollo de lo panameño y la identidad nacional. Esa apertura e intercambio comercial ha moldeado una mentalidad plástica y flexible de adquisición de costumbres, tradiciones, culturas o gastronomías que eran de otros países como parte integrante de la nuestra. Aunque esto no significa que seamos en extremo tolerantes o abiertos a todo lo extranjero o hasta racistas. En torno ha esta situación particular se han moldeado y tejido mitos y fábulas de ser supremamente tolerantes, pacifistas o hospitalarios. Aquí no podemos darnos a la tarea de cual es el más importante o fundamental. Todos en su determinado momento han influido decisivamente en esta conformación. Es por ello que lo nacional y lo universal están íntimamente ligados y uno no es más importante que el otro. Se puede hablar de lo Rural, Interiorano o Campesino; lo Indígena; lo Afro-Antillano o Caribeño o lo Urbano o Citadino como factores más arraigados por su desarrollo histórico en la conformación y desarrollo de lo panameño.

La búsqueda de lo panameño como problema filosófico dentro del desarrollo del pensamiento político, social y cultural panameño tiene una relación que a veces puede parecer difusa pero que existe en lo concreto. Me remito a la frase final del párrafo citado del Maestro Domínguez Caballero: “Sólo seremos en tanto seamos moralmente. Hacemos y conformamos nuestro ser en la acción moral”. (Caballero 2004, p. 13). Lo panameño ni tan siquiera desde el abordaje de una filosofía idealista o una posición esencialista u ontologista como la del Dr. Domínguez Caballero es ajena a una acción práctica. Y lo Panameño tiene relación con el desarrollo del pensamiento político, social y cultural desde el análisis en cuanto al proyecto político e ideológico que expresan y desarrollan “las Fuerzas Nacionales” y “las Fuerzas Anti-Nacionales” donde imponen cada cual su propia concepción particular de lo panameño al resto del país y la comunidad.

“Hablar de la panameñidad como entidad es, pues hablar de lo que nosotros somos, de nuestro modo de ser específico como panameños, sin contradicción alguna con la universalidad. Buscar lo que somos es buscar nuestra circunstancia a la vez que participamos de la universalidad. Universalidad y circunstancia vienen a resolverse aquí en una fórmula binomial que supera la contradicción: el hombre panameño.” (Aponte 2003, p. 24).

Conclusiones.

Hemos planteado a grandes rasgos algunas posiciones, planteamientos y análisis frente a la problemática o tema de lo panameño desde la filosofía. Hemos tratado de dejar por sentado que a pesar de tomar como punto o referente de partida el ensayo “Lo Panameño, Motivo y Sentido de su Investigación” del Dr. Diego Domínguez Caballero no compartimos su posición en algunos puntos y en otros coincidimos. Lo Panameño no es una esencia o un ser abstracto, inmutable o permanente sino en cambio una realidad política, económica, social y cultural concreta y mutable. Aunque lo panameño lo podemos abordar y aquí coincidimos con el Dr. Caballero en su momento desde la cultura, la poesía, la música, el arte, el folklore y demás tradiciones, costumbres, manifestaciones y expresiones autóctonas de nuestro país en búsqueda de las raíces de lo panameño. Para terminar consideramos que esta problemática de lo panameño no es un tema de pura abstracción o academicismo estéril e inútil.

Todo lo contrario, gracias al Maestro Domínguez Caballero y sus preocupaciones e inquietudes filosóficas y éticas inauguró una problemática o tema que bien se ha desarrollado ya sea por la filosofía idealista o materialista o por otras especialidades u áreas del pensamiento humanístico o científico social para rechazarla o afirmarla y que ha fundamentado la academia filosófica y universitaria panameña y ese atrevernos a pensar por nosotros (as) mismos (as) con nuestras limitaciones, errores, virtudes, avances, retrocesos, luces o sombras y que sigue estimulando a nuevas generaciones de filósofos (as), ya sean estudiantes o docentes todos herederos (as) del Fundador y Maestro de la Filosofía Panameña el Dr. Diego Domínguez Caballero. Lo Panameño no es una bandera solitaria que flota en el azul del cielo en el idolatrado Cerro Ancón, son las Fuerzas Nacionales que han tratado y siguen tratando de construir una comunidad y una patria justa, igualitaria, fraterna, solidaria, libertaria, soberana e independiente, siendo la mezcla y síntesis de lo mejor y peor de todas las razas de la humanidad que han llegado al Istmo desde los españoles hasta la actualidad.

Bibliografía Consultada y Citada.

Libros.

  1. Aponte, I. G. (2003) Naturaleza y Forma de lo Panameño. Panamá: Imprenta dela Nación.
  2. Calderón, R. Reflexiones Filosóficas sobre el Ser Panameño en Tomo 7 El Ensayo en Panamá. Estudio Introductorio y Antología por Rodrigo Miro. Biblioteca dela Cultura Panameña. (1981) Panamá. Imprenta Universitaria.
  3. Caballero, D. D. (1946) La Universidad Panameña. Algunos Aspectos de su Misión. Panamá.
  4. Caballero, D. D. (1952) Filosofía y Pedagogía (Problemas de la Escuela Panameña). Panamá: Imprenta Nacional.
  5. Caballero, D. D. (1977) Introducción a la Filosofía. Apuntes sobre su Propósito, su Estudio y su Enseñanza. Panamá: Imprenta dela Universidad de Panamá.
  6. Caballero, D. D. (2004) Razón y Sentido de lo Panameño. Panamá: Impresora deLa Nación.  
  7. Moreno, J. (2006) Historia, Espíritu y Autenticidad de la Filosofía en Panamá y Panameña. Panamá. Imprenta Universitaria.

Revistas y Periódicos.

  1. Caballero, D. D. El Ciudadano Panameño: Deberes y Derechos. Panamá América (1992) Panamá.
  2. Guizado, R. Lo Panameño. Entrevista a Diego Domínguez Caballero. Panamá América (1997) Panamá.
  3. Jaén, S. Nota sobre la Filosofía de la Educación de Diego Domínguez Caballero en Revista de Filosofía de la Universidad de Costa Rica (1981) San José, Costa Rica.
  4. Moreno, J. Diego Domínguez Caballero o Las Facetas de Un Educador en Revista Cultural Lotería (1992) Panamá.
  5. Rosas, M. Implicaciones Filosóficas de la Educación en el Pensamiento de Diego Domínguez Caballero en Revista de Filosofía de la Universidad de Costa Rica (1981) San José, Costa Rica.  
  6. Villarreal, A. Identidad Nacional desde la Perspectiva de la Filosofía en Panamá en Revista Dialogo Filosófico del Departamento de Filosofía dela Universidad de Panamá (2000) Panamá. Imprenta Universitaria.

*Nota del Autor: Este artículo fue publicado por primera vez en el 2009. Está nueva versión incluye una parte biográfica, algunas correcciones de estilo y nueva bibliografía.

Artículo: “Las Tesis de Febrero: Un Análisis Concreto de Una Situación Concreta.”

Por: Samuel Prado Franco.

Lic. en Filosofía, Ética y Valores.

Mgter en Ciencias Sociales.

Profesor e Investigador en Filosofía y Ciencia Política.

Contacto: samuelpradof@gmail.com

 

“Lo que es la esencia  misma, el alma viva del  Marxismo: el análisis concreto de una situación concreta.” Vladimir Ilich Ulianov Lenin. Político, Pensador y Escritor Revolucionario Ruso. 1920.

Frente a la situación concreta escribo estas tesis al calor de la batalla, resumen de mis principales ideas en torno a la izquierda y a los movimientos sociales y populares, esbozadas ya en artículos anteriormente escritos y publicados, y que aquí concretizo de una manera sucinta, clara y crítica, con algunas pequeñas adiciones y modificaciones.

1- Rechazarla Política como ciencia, arte, instrumento y arma de lucha por sí misma alegando que es sinónimo de corrupción, robo y maleanteria es confundir el agua con el aceite. Una cosa es la Política y otra muy distinta es la politiquería. Dejarle el terreno y la cancha a los partidos tradicionales oligárquicos y a los (as) politiqueros (as) de turno, es el objetivo de ellos (as) para seguir robando y desgobernándonos. Aquí cabe es la participación militante a nivel político de los actores, movimientos y grupos sociales y populares y de los (as) ciudadanos (as) para la retoma de ese terreno y cambiar y transformar las cosas de raíz, radicalmente (uso “radical” en el sentido martiano del término).

2- Seguir luchando separada y fragmentadamente por un lado unos y otros, jóvenes, ecologistas, feministas, indígenas, afro descendientes, trabajadores, campesinos, educadores, profesionales, intelectuales, artistas, entre otros, solo conduce al final de este largo camino de lucha es al desanimo, el cansancio y el agotamiento. ¿Por qué? Tan sencillo como que separados y des-unidos somos muchísimos más rápidos de vencer, pero unidos y luchando colectivamente somos una fuerza política y moral poderosa frente al enemigo de clase. Tampoco se trata de negar la agenda propia de cada actor en mención, ya que cada una tiene sus propias particularidades, sino de ver de forma más integral y holística los procesos de lucha, ya que el triunfo o fracaso, avance o retroceso de unos y otros afecta el resto. Igualmente no se trata de la unidad por sí, como si estuviéramos invocando un discurso de unidad nacional patriótico por ejemplo, si no de una unidad consciente en la acción, en el trabajo y en la praxis, conociendo y respetando las diferencias, pero buscando y realizando objetivos y fines comunes por la construcción de Otro Panamá y Mundo Posible con Democracia, Justicia Social, Igualdad, Fraternidad, Solidaridad y Libertad plenas.

3- Hay que ver la lucha no solo en función de la coyuntura, hay un más allá, un país que requiere ser cambiado y transformado de raíz, radicalmente. Coyunturas van, vienen y vendrán. Si no caeríamos en el coyunturalismo y el inmediatismo.

4- No es un voluntarismo ciego, ni un activismo frenético, ni un apoliticismo absurdo, ni una bohemia permanente, ni un horizontalismo que raya en la dispersión, el que nos llevará a cambiar y transformar radicalmente el país, más bien sería una acción y praxis científica, politizada, coordinada y organizada.

5- Dejar los miedos, temores y prejuicios al escuchar, leer y estudiar conceptos tales como: Política, Ideología, Izquierda, Socialismo, Clases Sociales o Lucha de Clases. Después de Marx, Engels y Lenin hay un desarrollo posterior al denominado socialismo científico, después llamado marxismo-leninismo, hay muchos autores marxistas actuales que aportan desde la ecología, el feminismo o la cultura. Así que afirmar de buenas a primeras que después de los clásicos marxistas no hay nada, es un autoengaño. Hay que recodar igualmente las luchas, procesos y movimientos sociales y populares pasados y presentes, que nos pueden servir de guía para aprender, desaprender y poner en práctica las cosas que hayan funcionado y para no cometer los mismos errores del pasado. 

6- Seguir apoyando a un candidato o partido tradicional oligárquico en base a un calculo personal/individual/egoísta/mezquino por un trabajo, prebenda, canonjía, beca u otro favor, es ser participe del problema y no de la solución.

7- Hay que basar la participación militante en principios, ideales y valores a nivel individual y colectivo. La falta de identidad política e ideológica para en teoría caer bien a todo el mundo y mantener una imagen falsa y equivocada de que se puede ser todo y nada a la vez solo conduce a la distracción, a la confusión y a la inacción. Hay que estar primero claros de lo que somos y queremos ser y hacer para poder cambiar y transformar las cosas de raíz, radicalmente.

8- Por último, hay que educarnos, formarnos y apertrecharnos cotidiana y permanentemente en el espíritu de lucha y acción de nuestro pueblo, de sus héroes y mártires, de nuestra historia, sus protagonistas y procesos. Si no lo hacemos solo seremos susceptibles al engaño, a las mentiras y a los cantos de sirena de los que ayer como hoy nos roban y desgobiernan. Armarnos teóricamente, para luchar consciente y coherentemente y retomar el terreno de la batalla de ideas cedido de gratis a los medios de (in) comunicación y (des) información sociales (en manos del gobierno de turno y la falsa oposición=oligarquía y burguesía), a los charlatanes, opinologos (as), apologistas y propagandistas del régimen autoritario y represivo de turno y a la propaganda oficial y oficiosa. Tienen de hecho el control de todos los periódicos, canales de televisión y emisoras de radio. El trabajo de informar desde un punto de vista alternativo, progresista y social está en manos de algunos blogueros, periodistas y sitios y páginas de Internet. También el tema de la cultura y el arte desde un punto de vista alternativo, progresista y social ha sido retomado con la pinta de murales y grafitis en varios sitios de la ciudad de Panamá. (Ver el trabajo realizado por el grupo político-cultural “El Kolectivo”). 

Estas Tesis de Febrero están escritas al calor de la batalla con las virtudes y defectos que conlleva escribir en estas circunstancias. Las mismas no pretenden ser disquisiciones teóricas super elaboradas. Pero a raíz de analizar la situación concreta del país y de algunas conversaciones e intercambios de ideas he decidido esbozar estas tesis para contribuir a la lucha y para esclarecer algunas formas de pensar y actuar de cara a la lucha. Aprovecho como crítica y autocrítica que el papel del intelectual orgánico comprometido (el que quiere o pretende serlo) es poner su cerebro y pluma al servicio permanente de la clase trabajadora y campesina y de los movimientos sociales y populares. Es luchar en el terreno de la batalla de ideas con nuestra pluma/fusil, tirando certeras y mortales ráfagas políticas e ideológicas sobre el enemigo de clase. Así sea.

Artículo: “Instituto Justo Arosemena: Orígenes y Fundación.”

Por: Samuel Prado Franco.

Lic. en Filosofía, Ética y Valores.

Mgter en Ciencias Sociales.

Profesor e Investigador en Filosofía y Ciencia Política.

Contacto: samuelpradof@gmail.com

Dedicatoria: A mí estimado y recordado Profesor de Ciencias Naturales y Consejero de III Año Rafael Gouldbourne.

Himno del Instituto Justo Arosemena IJA.

Coro

¡Instituto Justo Arosemena

Alma Mater insigne, Salud!

¡Tu patriótica, ingente faena

es baluarte de la juventud!

Estrofas

Un águila exalta tu heráldico emblema,

flamea tu antorcha con ígneos fulgor,

y esparce, a raudales, tu férvido lema

su hermoso mensaje de ciencia y amor.

 

Escuela fecunda que creas y orientas

afanes y sueños, fervor y ambición,

en fragua incesante, modelas y templas

los rasgos aristas de nuestra actuación.

 

Nos guía al futuro tu antorcha fulgente

do guardas y activas la chispa inmortal

que ardiera en Don Justo, con savia vehemente,

y hoy prende en nosotros su sed de ideal.

Letra: Profa. Hersilia Ramos de Argote.

Música: Prof. Fernando Rodríguez C.

Introducción.

En este breve y aproximativo trabajo de investigación expondremos los orígenes y la fundación del Instituto Justo Arosemena (por sus siglas mejor conocido como IJA). Presentaremos los datos históricos relevantes de su origen y fundación, los ideólogos, fundadores y primeros profesores del plantel al igual que expondremos algunos párrafos esenciales de los dos discursos pronunciados con motivo de su inauguración oficial el 9 de agosto de 1954: el primero del Dr. Octavio Méndez Pereira titulado “Un Constructor de Pueblos” dedicado a la vida, obra, pensamiento y legado del Dr. Justo Arosemena y el segundo del Mgter. Federico A. Velásquez titulado: “Nuevos Conceptos sobre la Educación Particular.” No es objeto de esta investigación realizar una historia del IJA ya que excedería con creces las motivaciones de este estudio que busca presentar y rescatar los ideales que nutrieron a una generación mixta de jóvenes y otros no tan jóvenes que fundaron un plantel educativo particular incorporado con el nombre de ese gran Teórico y Padre de la Nacionalidad Panameña como lo fue el Dr. Justo Arosemena.

Es importante señalar aquí la figura del Mgter. Federico A. Velásquez pedagogo, educador, profesor, pensador y escritor, principal artífice de la creación de este plantel educativo. Como egresado del IJA de la promoción 1999 del Bachillerato en Letras tenia planteado hacer esta breve investigación que es parte de mi interés en el tema educativo, su historia, su desarrollo, sus corrientes y sus protagonistas al igual que hacer un humilde y sincero homenaje y reconocimiento a mi inolvidable “Alma Mater.”

Datos Históricos Relevantes de su Origen y Fundación, los Ideólogos, Fundadores y Primeros Profesores del Plantel.

El IJA fue fundado oficialmente el 9 de agosto de 1954 por un grupo de profesores que se unieron y conformaron la Sociedad de Fomento Cultural, s.a. entre los que cabe mencionar: Mgter. Federico A. Velásquez (1916-1966) su primer Director en el período de 1954 a 1966; Vicente Bayard Pérez (1914-1999) Sub-Director en el período de 1954 a 1966 y Director de 1967 a 1983; Gil Ernesto Brown Torrero Sub-Director en el período de 1967 a 1983 y Director de 1984 a 1999; Miguel Mejía Dutary (1906-1988); Mgter. Rafael Eutimio Moscote Brid (1906-2001); Berta Quesada de Moscote; Maria de Torres; Zoraida Brandao y Alejandro Méndez Pereira. Entre el grupo de profesores que iniciaron sus clases podemos destacar: Ovidio de León; Víctor Gómez; Pablo T. Calvo; Bernardo Lombardo; Mario Augusto Rodríguez; Romualdo Perea; Maurilio Torregroza; Ricaurte Jayes; Luís Ángel Muñoz Vélez; Ela Ferguson de Ferrer; Carmen Solé B.; Teresina de Pinzón; Emilia Valdelamar; Olga Moreno G.; Gladys de Aldrete; Mercedes Mendoza; Berta de Ortega; Caty Boza, entre otros.

Su primera sede fue en el edificio conocido como El Casino, construido por el Ex Presidente de la República Domingo Díaz Arosemena entre 1913 y 1914, ubicado en el corregimiento de Calidonia. En dicho edificio funcionó el plantel en el período de 1954 hasta el 2001. El IJA inició sus labores en mayo de 1954 con 605 alumnos y 33 profesores. Tuvo secciones de Normal, Bachillerato, Comercio y Primaria y en la sección Nocturna funcionó la primera escuela de Periodismo y cursos de Secretariado y Contabilidad. Su segunda sede esta en Vía Israel, Paitilla, corregimiento de San Francisco de La Caleta desde 1957 hasta la actualidad.   

“Un Constructor de Pueblos” por el Dr. Octavio Méndez Pereira y “Nuevos Conceptos sobre la Educación Particular” por el Mgter. Federico A. Velásquez. Párrafos Esenciales de Ambos Discursos.

De la introducción del folleto Biblioteca Cultural Número 1 donde fueron publicados ambos discursos citamos: “En este primer número, brindamos el texto de dos discursos pronunciados con ocasión de la inauguración oficial de nuestro colegio, el Instituto Justo Arosemena. El primero lleva el título de “Un Constructor de Pueblos” y fue pronunciado por el doctor Octavio Méndez Pereira,  fundador de la Universidad de Panamá y justamente estimado como el Gran Maestro de la cultura nacional. Por cierto,  fue esa magnífica pieza el último discurso ofrecido al público por el recordado educador, director espiritual de nuestro plantel, antes de su nunca bien lamentado fallecimiento, ocurrido precisamente pocos días después de la inauguración oficial de este colegio.    

El segundo discurso, “Nuevos Conceptos sobre Educación Particular”,  fue pronunciado por el Director de nuestro plantel, profesor Federico A. Velásquez, en la misma solemne ocasión y constituye el fundamento ideológico y programático del Instituto Justo Arosemena como colegio particular incorporado a los programas y planes de estudio oficiales.

Creemos que es muy significativo abrir la serie de publicaciones que formaran nuestra Biblioteca Cultural con la brillante exposición del doctor Méndez Pereira sobre esa gallarda figura de nuestra nacionalidad que es el doctor Justo Arosemena, cuyo nombre sirve de bandera a nuestro plantel y cuya obra inspira las actividades de nuestro colegio. En esa forma, rendimos respetuoso homenaje de admiración y simpatía a la memoria del doctor Octavio Méndez Pereira, quien estimuló y orientó con entusiasmo la formación de nuestro Instituto. Y en esa forma, también, contribuimos eficazmente al mejor conocimiento de esa figura cimera de nuestra intelectualidad que fue el doctor Justo Arosemena, el “constructor de pueblos” que hoy es justamente considerado como el mentor espiritual de nuestra juventud.”

“Un Constructor de Pueblos.” Por: Octavio Méndez Pereira.

“La democracia de Arosemena fue auténtica, llena de impulso creador y de sinceridad en la teoría y en la práctica, por lo que puede ocupar, y ocupa, en Colombia como en Panamá, el mismo puesto de constructor de pueblos que ocupan Sarmiento en Argentina, Martí en Cuba, Hostos en Puerto Rico y Bonifacio en el Brasil…”  

“Por aquella época formaba parte Panamá, como es sabido, de la República de Colombia, y a ésta había consagrado Justo Arosemena su inteligencia y sus servicios. No hubo problema social de su época que no estudiara y tratara ni hubo cuestión de algún interés para su patria a la cual no prestara su concurso decidido e ilustrado. Fue un gran cerebro luminoso, robusto y espontáneo que ha dejado huella brillantísima en las letras, en la historia, en las instituciones y en la diplomacia de América.”

“Pensador profundo, orador de frase segura y clara, patriota con amplitud americanista, estadista y político en el más comprensivo sentido del concepto, dio Arosemena a esta última actividad de su vida la más alta importancia social, desde los puntos de vista intelectual, moral y práctico, convencido sin duda de que una política así elevada de rango, constituye la ciencia del hombre en todas sus manifestaciones, en todas sus acciones y aspiraciones.”  

“Y para el cultivo y la práctica de esta ciencia, Justo Arosemena reunía la variada competencia que ella requiere en historia, sociología, derecho, filosofía, economía, etc., más las cualidades que una competencia tal demanda en las aplicaciones: firmeza y honradez en las convicciones, recta concepción de la democracia como teoría y valor para poner en práctica esa teoría.”

“Nuevos Conceptos sobre la Educación Particular.” Por: Federico A. Velásquez.

“Deseábamos los iniciadores de esta obra la creación de un plantel donde se respetara la personalidad del estudiante y donde se le enseñara a pensar, dentro de un marco claro, en el reconocimiento de sus deberes y derechos como individuo. Y por encima de todo, deseábamos formar una actitud social positiva entre los jóvenes que pudiera servir como fuente de trabajo a favor del progreso de la comunidad nacional.”

“Hemos fundado el Instituto “Justo Arosemena” con el más sincero deseo de desarrollar una agencia de cultura que coadyuve con los colegios del Estado en toda tarea que tienda a darle un mejor sentido a la vida panameña. Una escuela que fomente en su juventud el respeto por nuestros hombres; que encuentre en la historia la razón de ser de nuestra existencia y que permita darles vuelo suficiente para que disfruten con felicidad su presente y sean aptos para desenvolverse con eficiencia en el futuro. Pensamos en la educación como una tentativa audaz que se propone mejorar la propia condición humana y darle estabilidad a un ideal de vida.”

“En esta época de crisis social y moral y de desorientación cultural-política, se hace más imperioso para los educadores el tratar por todos los medios de que el joven tenga una sólida formación que le permita pensar con libertad y con la debida información en los problemas que afronta la humanidad. Porque, en último análisis, lo que buscamos con la educación es hacer al hombre culto, libre y humano. Es este uno de los puntales del Instituto “Justo Arosemena” y consideramos que esa libertad para pensar ha de formar hombres más respetuosos de las leyes; esa libertad de pensar lo ha de hacer más culto; esa libertad de pensar le ha de evitar conflictos en su vida futura.” 

“El Instituto “Justo Arosemena”, que es un colegio incorporado y como tal sigue los planes y programas oficiales, se propone, además del cumplimiento de la labor académica que le asignan estos planes y programas, fomentar un elevado entendimiento de la cultura y problemas de los otros países americanos y conseguir que el joven visualice con claridad la ubicación de nuestro país en el consorcio de las naciones.”

“Nuestro colegio propugna la coeducación y la práctica sin temor, pues considera que en la vida presente la necesidad de enseñar al joven y a la niña a que se conozcan y se respeten mutuamente…”

Bibliografía.

1-     Conte-Porras, J. (2000) Federico Velásquez El Maestro. El Universal. Panamá.

2-     Crisol. Anuario del IJA de 1994, 1998 y 1999. Panamá.

3-     Instituto Justo Arosemena (1955) Biblioteca Cultural Número 1. Departamento de Publicaciones. Panamá.

4-     Instituto Justo Arosemena (1971) Prestigio Educativo Más de Seis Mil Graduados en 17 Años de Labor en el “I.J.A.” Matutino. Panamá.

5-     Ledezma, F. (1991) Prof. Rafael E. Moscote. Legítimo Apóstol de la Docencia. El Panamá América. Panamá. 

6-     Quintero, J. (2003) El Ocaso de El Casino.La Prensa. Panamá.

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